[SIMO 2007] Curiosidades
“Tío, si nos sacas una foto con esto nos hundes”. Esta es la frase que me espetó un habitante de un stand que sorteaba un producto que solo está al alcance de los españoles a través de mercados alternativos. “Es que todavía no se vende en España, pero lo hemos conseguido para atraer la atención. Le puedes meter el Windows y videoconferencias porque lleva cámara y más cosas; es como llevarte la oficina a todas partes”. Al igual que le dije al atemorizado expositor, lo repito aquí. No voy a fotografiar un producto sobre el cual su dispensador no tiene ni idea de lo que es, ni conoce sus posibilidades, y del cual su envoltorio es falso.

Una pareja pasaba delante del stand que veis en la imagen superior y uno de sus miembros espetó: “Mira, aquí es donde ponen lo que se carga la gente durante la feria”. Falso. Era un stand que invitaba a la reflexión sobre la basura que genera el hardware obsoleto. Y estas impresiones surgen cuando no te paras a observar las imágenes que aparecen en las pantallas o preguntas directamente a sus responsables. Ah, es verdad. No había responsables.
Un caballero trajeado y con las mangas arremangadas para lucir sus Rolex y sus nomeolvides de oro se acercó al stand de Vodafone, se pasó por el forro la cola de visitantes y soltó a las azafatas: “¿Como me conecto al Messenger con esto?” Y otro caballero, con acreditación de expositor le dijo que para acceder a los servicios de Vodafone necesita un producto de Vodafone, y que desconoce si eso será posible en un futuro, cuando el iPhone esté a la venta de forma legal en España. “Pues vaya mi**** de servicio el de Vodafone. Esto solo ocurre en España”. Ignorancia, divino tesoro.

Una pareja de jóvenes muy correctos se acercaron al stand de Microsoft para que les ejecutaran un Halo 3, y los colaboradores les indicaron que para estas cosas debían dirigirse al e-life. “Es que venimos de ahí. El problema está en que el Halo 3 lo hemos comprado esta mañana y no se carga, ni en mi 360 ni en la de mi colega. Claro, no queréis quedar mal en una feria como el SIMO, verdad ? Y ahora que hago yo con mi juego?” El colaborador, sudor frio en la piel, le remitió a un teléfono de asistencia previa consulta con otros compañeros. “Ya hemos llamado, y nos han remitido al SIMO, que es donde nos han dicho que nos podéis ayudar porque los técnicos estáis todos aquí”. No sabemos cómo acabó la cosa, pero observamos que se llevaban a los chavales al privado, donde las azafatas ofrecían refrescos y cacahuetes a los vip.

Que hace una importante entidad bancaria en el SIMO? Ofrecer sus productos y tarjetas de crédito y regalar paraguas. “Pero prensa no, que con las imágenes nos destapáis el misterio”. Y si me guarda usted la cámara? “No, que luego habláis mal de nosotros y decís que no os dejamos hacer vuestro trabajo. Como máximo el cubo y las colas, así vendrá más gente”. Gente de prensa no, presupongo.



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