
Los videojuegos tienen la culpa de todos los males juveniles

Ah, los videojuegos. Esas obras de entretenimiento virtual que tanta diversión han aportado a millones de personas son hoy en día una sólida industria en constante expansión. Gracias a ellos se crearon miles y miles de puestos de trabajo, se avanzó en determinadas ramas de la informática e incluso se han llegado a emplear con fines didácticos, médicos y hasta militares. Dicho esto cabría pensar que los videojuegos no hacen más que el bien allá por donde pasan, pero me temo que existen bastantes personas que opinan más bien lo contrario.
El hombre es un ser pensante y racional, algo que lo dota de una cualidad llamada lógica. Sin embargo obviamente no todos pensamos de la misma forma, y en cuanto a razonar digamos que más de uno razona como le conviene. La cuestión aquí es que cuando sucede algo malo por regla general necesitamos un culpable, alguien o algo al que acusar para dar más sentido al percance y de algún modo sentirnos mejor. Y como no en este punto entran nuestros queridos videojuegos, un blanco perfecto para las más variopintas e infundadas acusaciones que jamás se hayan visto. Dicho esto permitidme que a continuación os muestre una selección personal de las más típicas e injustas acusaciones que han sufrido los videojuegos. ¿Estáis listos?
Violencia juvenil
Cuando algún adolescente muestra un comportamiento agresivo en lo primero que piensan muchos es en si jugaba a títulos violentos. El tema está muy, pero que muy trillado a estas alturas. Compañías como Rockstar Games han sido acusadas una y otra vez sobre el asunto dado que lanzan al mercado videojuegos para adultos en los que las grandes dosis de violencia son algo normal. No voy a caer en el juego de analizar esto porque podría resultar muy largo (además ya está muy visto) y al final no sacaríamos nada en claro. La mente humana es un gran misterio y cada persona es un mundo, por tanto los razonamientos generales de poco sirven aquí.

El asunto se trata a menudo con gran demagogia, pues todo el mundo “entiende” de videojuegos (psiquiatras y otros expertos incluidos) y por tanto pueden dar a conocer su sabia opinión. Asesinatos con espadas, brutales palizas, tiroteos en colegios, etc… Nunca falta quien diga que en todo esto los videojuegos tienen su parte de culpa. Personalmente nunca he creído que los videojuegos, el cine o la televisión provoquen violencia (mundo real y virtual son bien distintos), aunque me reafirmo en que cada persona es única. Lo que no afecta para nada a uno puede impactar mucho a otro, pero esto es aplicable a cualquier cosa en la vida señores, no es algo exclusivo de los videojuegos. Para dar por zanjado este tema concluiré con un dato que espero no olvidéis. Pese a los múltiples estudios que se han realizado ninguno ha podido demostrar realmente que los juegos violentos provoquen agresividad en el usuario. ¿Queda claro? Pues parece ser que no, porque todavía hay bastante gente empeñada en echarles la culpa. Lo dicho, el ser humano razona cuando y como quiere.
Obesidad infantil
La gente puede ser delgada, de complexión normal o bien padecer de obesidad. Este último caso se considera un problema “gordo”, en especial cuando los afectados son niños. Esos kilos de más lógicamente no hacen ningún bien a nuestros tiernos infantes, y por extraño que parezca a la hora de buscar responsables los videojuegos aparecen en la lista.

Por citar un caso tenemos el de Steve Eastebrook, responsable de la cadena McDonalds en Inglaterra que ni corto ni perezoso atribuyó a los videojuegos la mayor parte de culpa en la obesidad infantil. Según él los chavales se pasan todo el día jugando a la consola en vez de salir a jugar y quemar calorías, y claro son los videojuegos son el gran culpable (la comida rápida no). Pues nada, a jugar sólo con Wii Fit o similares, y no os preocupéis por las hamburguesas que sólo son calorías a quemar.
Conducción temeraria
Ni al volante de nuestro coche nos libramos de la nefasta y maligna influencia videojueguil, y es que gracias a un estudio llevado a cabo por Continental Tires hemos descubierto que los videojuegos de coches son casi más peligrosos que el aguardiente a la hora de conducir. Por lo visto los encuestados que jugaban a Need for Speed o Gran Turismo eran más irascibles al volante, además de contar con mayor número de multas y accidentes en carretera.
¿Cómo es posible? Sencillo, debido a que dominaban el auto de forma virtual poseían una falsa seguridad y mayor confianza al conducir en la realidad. Y claro, el formidable coche del juego no responde exactamente igual que nuestro poderoso vehículo de segunda mano, y así pasa lo que pasa. Ya lo dijo Stevie Wonder, “si juegas no conduzcas”.
Severa adicción
Ni el café, ni la bebida, ni el juego ni las drogas son vicios tan adictivos como puede serlo un buen videojuego. Es la conclusión obtenida por la AMA (Asociación Médica Americana) y cuya publicación corrió a cargo del prestigioso Wall Street Journal. Indudablemente nos encontramos ante una enfermedad mental similar a la ludopatía, que provoca un aislamiento social así como un síndrome de abstinencia en los jugadores, especialmente en los muy aficionados al juego online.

Los videojuegos sin duda enganchan, pero como en toda adicción lo malo llega cuando se deja de consumir y aparece el “mono” (¿Donkey Kong?). Empiezan los sudores, los tics nerviosos, el nudo en el estómago, la angustia en el pecho, la vista se nubla, oímos voces… Bueno, tal vez es un poco exagerado, pero se debe pasar mal sufriendo esa ansiedad. Afortunadamente existen centros de rehabilitación para adictos a los videojuegos (no es broma), de modo que hay ayuda profesional y solución para tal problema. Lo que no sé es si harán terapias de grupo, pero de ser así me gustaría ver semejante “espectáculo”.
Bajo rendimiento escolar
Esta no podía faltar señores, ¿verdad? Cuando un niño saca malas notas, se distrae o crea problemas en clase es debido a su condición de jugador empedernido. Los videojuegos le distraen de sus obligaciones escolares, le quitan el sueño, las ganas de salir, de relacionarse y hasta de dormir. Las perversas imágenes que emiten los juegos moldean su débil voluntad, y eso no se puede consentir.
Este es otro tema discutido una y mil veces, con multitud de estudios, opiniones de pedagogos, padres, profesores, etc… Al igual que en el de la violencia no voy a entrar en valoraciones, pero pensad por ejemplo que hace años el “enemigo” eran los cómics y ahora son los videojuegos. De acuerdo que estos últimos ofrecen más horas de diversión que unas cuantas páginas y por tanto roban mayor tiempo, pero también son más costosos y además no es un secreto que todo exceso resulta perjudicial.

Bueno, estos eran algunos ejemplos de los “males” que ocasionan los videojuegos hasta la fecha, siempre según la opinión de determinadas personas. Por desgracia se les culpa de muchos otros problemas, tales como el machismo, la desatención infantil o incluso la muerte en caso de jugar demasiadas horas. Los videojuegos son acusados de infinidad de cosas pero…
¿Son realmente culpables?
En realidad el objetivo de este post no consiste en responder a esa pregunta, aunque en mi opinión y de forma general no creo que tengan la mayor parte de culpa en ningún caso. La industria del videojuego es enormemente compleja, actualmente forma parte de nuestra cultura (le pese a quien le pese) y como tal tiene influencia en bastantes aspectos de nuestra vida diaria. Precisamente por eso reciben tantas acusaciones, porque abarcan un gran terreno.
Mi intención en este artículo no es la de analizar y valorar los múltiples ataques que recibe esta gran industria, ya que semejante empresa me llevaría a escribir un artículo más largo que la edición extendida de Don Quijote. Lo que quiero mostrar es que los videojuegos todavía reciben un trato injusto por una gran parte de la sociedad así como un evidente rechazo. Como prueba no hay más que fijarse en lo que ocurre cuando suceden en otro entorno los mismos problemas de los que ellos son acusados ¿Violencia? Hay en la televisión, el cine y ciertos deportes (fútbol), pero no se les culpa o critica tanto como a los videojuegos ¿Adicción? Tabaco y alcohol por ejemplo, aunque curiosamente se culpa a los consumidores y rara vez al producto. Pero claro, cuando aparece la palabra “videojuego” en la ecuación todo cambia.
Incluso en los lamentables casos de muerte por estar sentado muchas horas (como ha ocurrido en cyber-cafés) la culpa es para el videojuego. En un largo vuelo de avión el pasajero puede tener graves problemas circulatorios si no se levanta durante todo el trayecto, e incluso fallecer por trombosis venosa en el peor de los casos. En estos sucesos no veo a nadie que culpe al avión, el piloto o las azafatas, pues era el pasajero quien debía estar al tanto de ese detalle y haberse levantado para estirar las piernas . Pero con los videojuegos no es igual, siempre hay alguien que los considera culpables ¿Por qué?

Podría decir que se debe a varios factores. El primero por verlos aún como un producto básicamente para niños y adolescentes, que al ser menores de edad no son responsables de sus actos y por tanto eso recae sobre el jueguecito de marras. El segundo por tratarse de algo digamos “general”. Es fácil acusar a los videojuegos porque no se señala a nadie en concreto, ya que no son una persona ni tampoco una empresa (aunque con Rockstar no tienen problema). Y tercero son vistos como una actividad que realiza el jugador de forma directa y por tanto “peligrosa”. Nos puede dar por masacrar civiles o volar edificios a modo de diversión, algo que es “malo” aunque se haga de forma virtual porque podríamos trasladarlo a la realidad. Ver una película o leer un libro es muy distinto, puesto que el entretenimiento es pasivo y no podemos interactuar. Hay más control, más seguridad y es en definitiva “mejor”.
Afortunadamente no todo el mundo piensa de forma tan radical, pero para mi gusto hay más detractores videojueguiles de la cuenta. En fin, a ver si con el paso de tiempo dicha gente va casc…, ejem digo cambiando su punto de vista y nuestra industria obtiene el trato y grado de aceptación que merece. Bueno, para terminar este largo post os hago una pregunta ¿Cuál es la acusación más ridícula que habéis visto?