
Facebook,… cinco motivos para abandonar el barco
Lo siento, este es probablemente el enésimo post sobre el mismo tema, el declive o pérdida de velocidad de Facebook. ¿Realmente es así? No es del todo cierto puesto que Facebook sigue creciendo a nivel global en países como Brasil por ejemplo, pero en algunos países donde está bien asentado empieza a mostrar signos de debilidad. Facebook pierde usuarios en EEUU, España, Francia, Reino Unido y demás países de la esfera occidental. Habrá tocado techo dicen, cierto… pero ahora la clave de su futuro está en mantener a sus usuarios.

Facebook no es la única red social en mostrar estos síntomas… si bien ha perdido 4% de usuarios -unos seis millones- en países donde tocó techo, siguen siendo datos muy optimistas frente al 58% que perdió Tuenti o el 68% de Hyves. En la acera de enfrente tenemos a LinkedIn, Google+, Instagram, Reddit o el popular Twitter que gozan de una salud inmejorable ganando cuota de mercado, algunos con más apetito que otros como Instagram.
No sólo estamos hablando de una perdida de usuarios sino de la disminución del tiempo medio pasado en Facebook. Es más, de numerosos estudios destaca un hecho todavía más preocupante… ese repentino goteo de tiempo y usuarios parece afectar sobre todo a las nuevas generaciones. Facebook cede terreno entre los adolescentes, el nivel de adopción de los jóvenes de entre 13 y 25 años, especialmente el tramo hasta los 17 años, va bajando. Ya no cuenta con el efecto novedad y desencanta a los nativos digitales…

El descenso de uso diario entre jóvenes es un claro síntoma de cansancio, los nativos digitales se sienten más atraído por redes como YouTube, Instagram, Pinterest, Tumblr e incluso Path, sin olvidar el impacto negativo provocado por el renuevo de la mensajería instantánea desde el móvil con aplicaciones como Vine, WhatsApp, WeChat o SnapChat. El factor aburrimiento tendrá su parte de culpa en la ecuación pero también un cambio de hábitos.
Si bien antes la conexión a Facebook se hacía esencialmente desde un ordenador, ahora se hace desde el móvil o la tablet. La relación que cultivamos con nuestros dispositivos móviles es más íntima y personal, lo que ofrece pistas sobre ese cansancio de leer estados narcisistas, publicidad o contenido indeseado de “amigos” con los que no tendríamos roces digitales si no fuera por Facebook. Un estudio matemático de la Universidad de Princeton revela que Facebook podría perder hasta el 80% de sus usuarios de aquí a 2017..¿se reunirá Facebook a redes que hoy solo son la sombra de lo que fueron un día como Friendster o MySpace?
Esto explica probablemente los últimos movimientos estratégicos de Facebook anunciando la compra de Instagram primero y luego WhatsApp… la sangría no es tan precipitada de esta forma. Mark Zuckerberg , fundador de Facebook, necesita retener a su masa crítica de usuarios a toda costa si quiere evitar que el ciclo de vida de Facebook siga el de las tendencias que pasan simplemente de moda… la gente se cansa y busca la novedad. No caeré en osados pronósticos, simplemente me apostaré tras la barrera llamada Google Trends. Mientras tanto, veamos cinco motivos válidos por los cuales uno puede llegar a abandonar Facebook.
Tus estados me aburren,… y no tengo tiempo de leerlos
Este tema merece ser tratado con delicadeza aunque es hora de sincerarse… si gran parte de las actualizaciones de estado de tu red de amigos te parecen insípidas es que ha llegado para ti la hora de hacer una seria y profunda criba en tus contactos. Suelo decir que un estado en Facebook debería servir algo más que el ego de su autor, debería ofrecer algo positivo a sus amigos… sea una información valiosa, una pizca de sinceridad que refleje su personalidad o un momento divertido y/o ingenioso que compartir. Pero muchas veces no es el caso y nos encontramos con estados que sólo promueven el ego con sus mejores selfies o improvisando visiones y pensamientos dignos de la mejor filosofía de supermercado, llamando la atención buscando cierto consuelo en Facebook o simplemente para dar envidia. Leerlos no sólo es una perdida de tiempo pero encima ese ego te produce ansiedad.
Es a veces como una reunión familiar… y no quieres eso
Todo empezó con tu pandilla de amigos, antes Facebook era una cosa de early-adopters, pero ahora está también tu madre y tu padre, los tíos y los primos; puede que hasta tus abuelos te sigan también. Ha ido ganando adeptos y se ha hecho más popular entre las personas de todas las edades… realmente quieres que toda tu familia sepa lo que has hecho el fin de semana. Ya sabías que al exponer tu vida en Facebook sacrificarías parte de tu vida privada en el altar público, por otro lado no todos saben cómo lidiar con ello y evitar broncas familiares bajo los focos facebookianos, con todos tus amigos y seguidores estupefactos desde las gradas. Hay que crear grupos, limitar visibilidad de tus estados, elegir quien puede verlos y filtrar fotos,… Sí pero aún así sabes que están ahí, y no quieres eso. Te preocupa lo que puedan pensar o comentar… si es así, tal vez haya llegado el día de dejarlo.
El ego te separa de tus verdaderos amigos… desconecta
Para qué negarlo, parte de los que están usando Facebook se complacen viviendo relaciones superficiales con gente que no han visto en años e incluso no conocen. Se pasan el día con actualizaciones de estado que alientan su ego, de hecho su recorrido por Facebook desde que se unieron es puro narcisismo ya que dedican todos sus esfuerzos en acumular amigos, amigos de amigos y desconocidos molones además de “me gusta” a mogollón. Si tienes perfiles de este tipo entre tus contactos, es hora de hacer una criba ya que tú no buscas la aprobación social. Millones de nativos digitales abandonaron Facebook, será porque el ego de ciertos o muchos les produjo ansiedad. Es que es así, muchos buscan la aprobación y tú vives comparándote constantemente con los demás; es algo divicil de vivir a díario sin verse afectado a nivel emocional… si es así, hay que dejarlo escapar.
Amigos desconocidos y contenido indeseado por doquier
Es un buen motivo, tiene mucha lógica. Piensa que al principio has agregado como amigo en Facebook a todo quisqui -hasta tu antigua pandilla de preescolar- por puro jubileo provocado por la novedad que en su día representó Facebook. Después de una carrera hacía la popularidad, te diste cuenta, has hecho algunas cribas de contactos y ahora te has quedado con un núcleo de fieles compañeros. Esa sosería de la que hablaba antes en relación a las actualizaciones de estados también se puede producir en tu círculo íntimo, con tus amigos de toda la vida, pero para algo son tus amigos, te sientes emocionalmente ligado a ellos y como tal eres más flexible. ¿Pero qué hacemos con el contenido indeseado que aparece en tu muro cuando algún amigo comenta el estado de otro, o el contenido sugerido y la publicidad que empieza a inundar Facebook? Deja poco espacio para interactuar con las personas de interés.
Es increíblemente adictivo pero a veces me avergüenzas
¿Cuánto tiempo pasas al día en Facebook? ¿Sí? Esto es increíble, y todo a pesar de haber tomado todas las medidas viables para librarte de tal adicción: moderar las frecuencias de actualizaciones, marcar a tus mejores amigos como favoritos, dejar de seguir a los ególatras, ignorar la política de privacidad opaca de Facebook y demás teorías conspirativas, filtrar contenido basura -fotos de Instagram, vídeos, juegos- y demás… Hablando con los que decidieron cerrar su cuenta Facebook verás como se repite una y otra vez el mismo discurso: me volví adicto, no podía seguir vegetando de este modo. Es más, parte de los ahora exiliados han visto cómo sus relaciones sentimentales se iban transformando debido a situaciones de las que a veces se avergüenzan… Lidiar con una crisis en Facebook es toda una hazaña, y misión imposible si eres adicto; la solución extrema es cortar el cordón umbilical.